La enfermedad periodontal se clasifica como la sexta enfermedad más frecuente de forma mundial, con una prevalencia general del 11,2%, impactando alrededor de 743 millones de personas en todo el mundo. Al estar la enfermedad periodontal causada por comunidades microbianas subgingivales, es importante atender a las especies de bacterias asociadas.
En pacientes con periodontitis de respuesta limitada o halitosis recurrente, hongos como Candida albicans y bacterias como Helicobacter pylori pueden actuar como reservorios y perpetuar la inflamación, así lo demuestra una revisión bibliográfica sobre microorganismos poco frecuentes.
¿Qué relación existe entre Candida y la periodontitis?
La colonización por especies de Candida —especialmente C. albicans— se ha asociado de forma consistente con la periodontitis crónica. Revisiones sistemáticas y metaanálisis muestran mayor detección de Candida en bolsas periodontales frente a encías sanas, y señalan su capacidad de integrarse en biopelículas y potenciar la inflamación periodontal.
Por ello, si hay sospecha clínica por la presencia de ardor, placas blanquecinas o xerostomía, lo mejor es realizar una confirmación microbiológica con un test específico, como Canditest, para así decidir si añadir terapia antifúngica y monitorizar la evolución.

¿Helicobacter pylori puede vivir en la boca y contribuir a la halitosis?
Sí, ya que la evidencia sugiere que la cavidad oral puede actuar como reservorio extragástrico de H. pylori.
Distintos metaanálisis han descrito una asociación entre infección por H. pylori y halitosis, y estudios clínicos indican que el tratamiento periodontal coadyuva a mejorar las tasas de erradicación gástrica cuando se combina con la pauta antibiótica estándar.
En halitosis persistente o recurrente, especialmente si coexisten antecedentes digestivos, evaluar el componente oral cobra sentido, especialmente para mandar tratamientos eficaces y cuyos resultados sean predecibles. Para llevar a cabo una correcta evaluación, se recomienda el uso de test bacteriológicos, como Halitest.
¿Qué mecanismos biológicos intervienen en la proliferación de bacterias orales?
La participación de bacterias como Candida y Helicobacter pylori en la patogénesis oral se interpreta hoy como un fenómeno de coinfección y disbiosis:
Biopelícula mixta y sinergias: Candida puede servir de andamiaje para patógenos periodontales por su factor inflamatorio, facilitar el intercambio de señales y aumentar la tolerancia a antimicrobianos.
Respuesta inmune y daño tisular: candidinas, proteasas y cambios en pH y óxido-reducción favorecen un microambiente proinflamatorio que perpetúa la periodontitis.
Reservorio extragástrico: la cavidad oral puede albergar H. pylori en lengua, placa y bolsas. Así, su persistencia oral podría explicar reinfecciones gástricas tras erradicación incompleta del reservorio.
Controversias y certezas: dónde estamos y qué falta por saber
Con todo ello, hay consenso en que Candida y H. pylori no son “protagonistas universales” para la periodontitis, sino actores contextuales que pueden amplificar la disbiosis de ciertos pacientes.
A pesar de esto, persisten algunas incógnitas sobre los umbrales de carga clínica relevante y sobre qué subgrupos de bacterias se benefician más del testado selectivo. Sin embargo, la integración de una preanalítica correcta, una toma de muestra ordenada y una lectura clínica prudente ya permite mejorar decisiones cotidianas: cuándo insistir en instrumentación y educación, cuándo añadir tratamiento dirigido y cuándo derivar o coordinar entre los distintos profesionales de la Odontología.

