La periodontitis no puede entenderse únicamente como una enfermedad localizada en las encías.
Cada vez más evidencia científica apunta a que la inflamación periodontal puede estar relacionada con procesos inflamatorios sistémicos, especialmente en pacientes con determinadas enfermedades no transmisibles.
Así lo recoge la revisión sistemática “Marcadores inflamatorios de la periodontitis y su papel en la inflamación sistémica” (2025), publicada en Avances en Odontoestomatología, que analiza la relación entre la inflamación local producida por la enfermedad periodontal y su posible conexión con enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, el síndrome metabólico, las enfermedades cardiovasculares, la artritis reumatoide y determinadas situaciones clínicas durante el embarazo.
Los autores señalan que la enfermedad periodontal y las enfermedades no transmisibles “comparten un estado de inflamación crónica y desequilibrada”, una idea que refuerza la necesidad de abordar la periodontitis desde una visión más amplia e integral del paciente.
Periodontitis: una enfermedad inflamatoria asociada a la disbiosis del microbioma bucal
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica multifactorial asociada a la disbiosis del biofilm oral. En palabras de los autores, se trata de una patología “caracterizada por la destrucción progresiva de los tejidos de soporte del diente”.
Esto significa que no solo depende de la presencia de placa bacteriana, sino también del desequilibrio del microbioma bucal, la respuesta inmunitaria del paciente y otros factores como el tabaco, la higiene oral, la dieta, determinados fármacos o el estrés.
Dentro de los patógenos periodontales de mayor interés se encuentran las bacterias del complejo rojo: Porphyromonas gingivalis, Tannerella forsythia y Treponema denticola.
Estas bacterias anaerobias gramnegativas forman parte del denominado complejo rojo y están especialmente vinculadas a la etiología multifactorial de la periodontitis.
Por eso, hablar del complejo rojo en periodontitis no es solo hablar de bacterias concretas, sino de un perfil microbiológico que puede ayudar al odontólogo a comprender mejor la situación clínica del paciente.


De la inflamación local a la inflamación sistémica
Uno de los puntos más relevantes de la revisión es la conexión entre la inflamación periodontal y la inflamación sistémica. Los autores explican que, durante el curso de la periodontitis, determinados biomarcadores inflamatorios se producen localmente y pueden pasar a la circulación sistémica, afectando al equilibrio inflamatorio general del organismo.
Entre estos biomarcadores se encuentran la proteína C reactiva, TNF-α, IL-6, IL-8, IL-1β o IL-10, moléculas implicadas en la respuesta inflamatoria e inmunológica.
En este sentido, la revisión plantea que “la inflamación local asociada a la periodontitis podría convertirse en sistémica”, lo que ayuda a comprender por qué la salud periodontal puede tener implicaciones más allá de la cavidad oral. Este mecanismo podría explicar, al menos en parte, la conexión observada entre periodontitis y determinadas patologías sistémicas
El tratamiento periodontal también puede influir en los biomarcadores inflamatorios
La revisión incluyó 29 ensayos clínicos aleatorizados que relacionaban la enfermedad periodontal con enfermedades no transmisibles y embarazo. En ellos se evaluaron parámetros clínicos periodontales, biomarcadores en suero, fluido crevicular gingival y/o saliva, así como algunos parámetros sistémicos.
Uno de los puntos más interesantes es el papel del tratamiento periodontal no quirúrgico puesto que, además de mejorar los parámetros periodontales, algunos estudios observaron disminución de biomarcadores inflamatorios alterados y estabilización de ciertos parámetros sistémicos, como HbA1c en diabetes, adiponectina en síndrome metabólico o DAS-28 en artritis reumatoide.
Aunque la revisión también señala limitaciones importantes, como la heterogeneidad entre estudios y el riesgo de sesgo en parte de los ensayos analizados, sus conclusiones refuerzan una idea clave: la salud periodontal debe formar parte de una visión más completa del paciente.

