Un trabajo publicado en Clinical Oral Investigations sugiere que la inflamación periodontal podría actuar como un “campo de cancerización” y asociarse a niveles más altos del marcador tumoral CEA en pacientes con cáncer colorrectal.
¿Qué dice el estudio sobre la periodontitis?
Investigadores de la Universidad de Granada y del Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca evaluaron de forma periodontal completa a 59 pacientes con cáncer colorrectal.
Así, el 69,5% de estos pacientes presentaba periodontitis (41 de 59) y quienes tenían periodontitis mostraron valores medios de CEA (antígeno carcinoembrionario) significativamente más altos que quienes no la tenían: 0,44 vs. 0,11 ng/mL (basal) y 0,69 vs. 0,35 ng/mL (pico). No se observaron diferencias relevantes en otras variables histopatológicas del tumor, pero si en este antígeno que es característico de los estados iniciales de cáncer y que favorece su formación primaria.
¿Por qué es importante la relación entre CEA y la enfermedad periodontal?
El CEA es un marcador usado para seguimiento oncológico. La asociación entre periodontitis y CEA más elevado refuerza la hipótesis de que la inflamación crónica periodontal puede favorecer entornos biológicos que promuevan la progresión tumoral. Los autores proponen considerar la periodontitis como un posible factor de susceptibilidad —y por tanto modificable— en el contexto del cáncer colorrectal.
Así, este estudio transversal no ha demostrado en sí la asociación entre periodontitis y la agresividad con la que se desarrolla la enfermedad tumoral (tamaño, grado, estadio, invasión,…), pero sí refuerza la hipótesis de que la enfermedad periodontal afecta a nuestra salud sistémica de forma completa.
Claves prácticas para aplicar en clínica
• Refuerza prevención y mantenimiento periodontal en pacientes oncológicos o de riesgo gastrointestinal, coordinando el seguimiento con Digestivo/Oncología cuando proceda.
• Explica al paciente que la salud periodontal forma parte del abordaje integral y puede influir en marcadores sistémicos.
• Mantén una comunicación clara: este estudio no cambia guías, pero añade motivos para no descuidar el control de la inflamación gingival.

